Para muchos inmigrantes que viven en Estados Unidos, negociar un salario es algo totalmente nuevo. Venimos de países donde pedir un aumento puede verse como una falta de respeto, donde el jefe tiene la última palabra y donde hablar de dinero es casi un tabú. Pero en EE.UU. el panorama es distinto: negociar tu salario es normal, esperado y completamente aceptado, incluso para trabajadores recién llegados.
De hecho, estudios recientes del Pew Research Center muestran que los empleados que negocian ganan entre 7 % y 20 % más que quienes aceptan la primera oferta sin preguntar. Si eres inmigrante y nunca lo has hecho, esta guía te explica paso a paso cómo negociar sin miedo y con la seguridad que necesitas.
1. Negociar NO es falta de respeto

En Estados Unidos, negociar no se interpreta como que “estás siendo difícil” o “malagradecido”.
Todo lo contrario: las empresas lo consideran parte del proceso profesional.
Tanto reclutadores como gerentes están acostumbrados a que el candidato presente una cifra o haga preguntas sobre el salario, los beneficios o el horario.
Incluso si trabajas en áreas como hotelería, construcción, fábricas, limpieza o bodegas, también puedes negociar.
Muchas compañías tienen márgenes flexibles y, si no preguntas, simplemente te ofrecerán el mínimo permitido.
2. Investiga cuánto se paga realmente en tu ciudad
Para negociar como un profesional, necesitas conocer el valor real de tu trabajo en tu área.
No uses promedios nacionales porque los salarios pueden variar mucho según el estado.
Herramientas confiables: Glassdoor Salaries, Indeed Salaries, PayScale, LinkedIn Salary Insights, Bureau of Labor Statistics (BLS.gov).
Busca tu puesto exacto más tu ciudad o código postal. Por ejemplo:
Cocinero en Houston: $15–$20/h
Técnico HVAC en Chicago: $24–$38/h
Customer Service bilingüe en Miami: $18–$26/h
Con estos datos, tendrás una cifra realista para negociar.
3. Prepara un guion sencillo para evitar nervios
Negociar por primera vez puede poner nervioso a cualquiera, especialmente si eres inmigrante y no estás familiarizado con el proceso.
El truco es tener un guion muy simple y directo: “Gracias por la oferta. Me interesa mucho el puesto. Según mi experiencia y los rangos salariales del área, ¿sería posible ajustar la compensación a $____?”
No necesitas hablar perfecto inglés, ni usar palabras complicadas.
Lo que importa es transmitir seguridad.
4. Nunca digas cuánto necesitas; di cuánto vale tu trabajo
Evita frases como: “Tengo hijos”, “La renta está muy alta”, “Me quedé corto este mes.”
El empleador no establece el salario por tus necesidades personales.
Pero sí puede ajustarlo por tu experiencia, certificaciones, habilidades o productividad.
Ejemplo correcto: “Tengo experiencia supervisando equipos y manejando inventario. El rango competitivo en esta ciudad está en $____. ¿Podemos acercarnos a esa cifra?”
5. Pide entre 10 % y 20 % más que la oferta inicial
Las empresas rara vez ofrecen su mejor número al principio.
Si te ofrecen $17/hora, puedes pedir $19 o $20.
Si te ofrecen $50,000 al año, puedes pedir $55,000 o $58,000.
Lo peor que puede pasar es que te digan: “No podemos llegar a esa cifra, pero sí podemos ofrecerte $_____.”
Aun así, ganarías más que si hubieras aceptado la primera oferta.
6. Si te preguntan “¿Cuánto quieres ganar?”, no digas una cifra primero
Traducción del truco más importante: “I’m open to an offer based on the market range and my experience. What is the range for this position?”
Así evitas auto-reducir tu propio salario.
7. Si tienes DACA, TPS o permiso de trabajo, también puedes negociar
La ley federal prohíbe pagar menos por estatus migratorio.
Si tienes autorización para trabajar, tienes el mismo derecho a negociar que cualquier ciudadano.
En estados como California, Nueva York, Illinois, Nueva Jersey y Washington, existen protecciones adicionales contra represalias.
Negociar tu salario no solo mejora tus ingresos; también demuestra que valoras tu trabajo y tu experiencia.
Para muchos inmigrantes, es un paso emocionalmente difícil, pero es una herramienta poderosa para avanzar económicamente en Estados Unidos.
Archivado como:


