Criar hijos saludables va mucho más allá de evitar enfermedades. Para las familias latinas que viven en Estados Unidos, inculcar hábitos saludables desde la infancia es una herramienta clave para que niñas y niños crezcan con bienestar físico, emocional y mental, en un entorno donde la comida rápida, el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas forman parte de la vida diaria.
Los hábitos que se aprenden en casa durante los primeros años suelen acompañar a las personas durante toda su vida. Por eso, los latinos parents juegan un papel fundamental en la formación de rutinas que ayuden a prevenir problemas como la obesidad infantil, la diabetes tipo 2, la ansiedad y otras condiciones que afectan de manera desproporcionada a la comunidad latina en EE. UU.
La alimentación comienza con el ejemplo

Uno de los pilares de la salud infantil es la alimentación balanceada.
No se trata de eliminar los platillos tradicionales, sino de aprender a prepararlos de forma más saludable.
Incorporar frutas, verduras, frijoles, granos integrales y proteínas magras ayuda a cubrir las necesidades nutricionales de los niños.
Es importante limitar el consumo de bebidas azucaradas, jugos procesados y snacks ultraprocesados, que suelen ser altos en azúcar, sodio y grasas poco saludables.
Involucrar a los niños en la cocina, permitirles elegir frutas o verduras en el supermercado y enseñarles de dónde viene la comida puede despertar su interés por comer mejor.
Movimiento diario: clave para su desarrollo

El ejercicio físico no tiene que verse como una obligación.
Jugar al aire libre, andar en bicicleta, bailar en casa o practicar algún deporte son formas efectivas de mantener a los niños activos.
Los especialistas recomiendan que los menores realicen al menos una hora de actividad física al día.
Para muchas familias latinas, actividades como jugar fútbol, caminar en familia o bailar música latina pueden convertirse en momentos de convivencia que fortalecen los lazos familiares y promueven un estilo de vida activo.
Rutinas de sueño y bienestar emocional

Dormir bien es tan importante como comer bien.
Establecer horarios regulares para dormir, reducir el uso de pantallas antes de acostarse y crear una rutina nocturna ayuda a mejorar el descanso y el rendimiento escolar.
Además, cuidar la salud emocional de los niños es fundamental.
Escucharlos, validar sus emociones y enseñarles a expresar lo que sienten fortalece su autoestima y reduce el riesgo de ansiedad y estrés.
En hogares latinos, donde a veces hablar de emociones no es habitual, abrir estos espacios puede marcar una gran diferencia.
Menos pantallas, más conexión
El uso excesivo de celulares, tabletas y videojuegos puede afectar la salud física y mental de los niños.
Establecer límites claros al tiempo frente a pantallas y promover actividades familiares sin tecnología —como leer juntos, jugar juegos de mesa o salir a caminar— ayuda a crear un equilibrio saludable.
Los latino parents deben crear hábitos

Enseñar hábitos saludables no significa ser perfectos.
Se trata de constancia y coherencia, no de prohibiciones extremas.
Cuando los niños ven que sus padres también comen mejor, se mueven, descansan y cuidan su bienestar emocional, aprenden de manera natural.
Para las familias latinas en Estados Unidos, mantener tradiciones culturales adaptadas a un estilo de vida saludable es una forma poderosa de cuidar la salud de las nuevas generaciones.
Invertir hoy en hábitos saludables es regalarles a tus hijos una base sólida para un futuro más sano y equilibrado.
Archivado como: Latino Parents


