Un operativo de detención llevado a cabo por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) terminó en controversia el lunes 7 de julio, cuando un inmigrante hispano fue sometido con una pistola taser dentro de una tienda Walmart en el estado de New Mexico.
El incidente ocurrió frente a decenas de clientes del Walmart ubicado presuntamente en Albuquerque, incluidos menores de edad, y fue grabado en video por testigos presenciales.
¿Qué muestran las imágenes?
En el video, difundido ampliamente en redes sociales como TikTok, Facebook y X (antes Twitter), se observa a dos agentes intentando detener al hombre dentro del área comercial.
El migrante se resiste de forma breve, gritando desesperadamente “¡ayuda!” sin agredir, antes de recibir una descarga eléctrica que lo derriba al instante.
Los oficiales proceden entonces a inmovilizarlo en el suelo, mientras compradores observan la escena visiblemente alterados.
Hasta el momento, ICE no ha emitido un comunicado oficial sobre el operativo ni ha identificado públicamente al inmigrante detenido.
Según algunos sitios web, la ciudad donde ocurrieron los hechos es Albuquerque, y fuentes locales señalan que fue en una zona fronteriza de New Mexico.
¿El inmigrante representaba una amenaza?

Según medios locales y testigos consultados por organizaciones comunitarias, el hombre no portaba armas ni mostró señales de representar un peligro inminente.
Esto ha provocado críticas hacia ICE por el presunto uso excesivo de la fuerza, especialmente en un espacio civil como un supermercado.
Organizaciones como el New Mexico Immigrant Law Center y RAICES han alzado la voz.
Usar un taser en un lugar lleno de familias es una señal clara de intimidación. No es protección, es persecución
ICE intensifica operativos bajo nuevas políticas

El contexto de este operativo no es aislado.
Desde enero de 2025, bajo la nueva administración del presidente Donald Trump, ICE ha endurecido sus prácticas de detención.
La agencia ha sido autorizada a realizar arrestos en espacios públicos como supermercados, estaciones de autobús o iglesias, bajo una política de “presencia disuasiva”.
Además, se ha reforzado la colaboración entre sus dos divisiones: Detención y Deportación (ERO) y su brazo investigativo, Homeland Security Investigations (HSI), lo cual ha llevado a más redadas visibles en zonas con alta población latina.
Un nuevo golpe al sentido de seguridad

La difusión del video ha causado alarma en la comunidad hispana de New Mexico y en todo el país.
Muchos inmigrantes expresan en redes sociales su preocupación de que un espacio aparentemente seguro como un Walmart se convierta en terreno de operativos migratorios agresivos.
Mientras ICE guarda silencio, la presión de la opinión pública y de activistas continúa creciendo.
Exigen transparencia sobre el caso, protocolos más claros y, sobre todo, respeto a la dignidad de los inmigrantes, sin importar su estatus legal.