Medicare es un salvavidas para millones de adultos mayores en Estados Unidos, pero no todo está incluido en su cobertura. Muchos jubilados se sorprenden al descubrir que servicios esenciales como atención dental o audífonos no están cubiertos.
Estos gastos pueden acumularse rápidamente, afectando los presupuestos de las personas mayores. Conocer estas limitaciones es clave para planificar la jubilación. Aquí te contamos los cuatro gastos principales que Medicare no paga y cómo prepararte.
Atención dental queda fuera de Medicare
El cuidado dental es una necesidad básica, pero Medicare no cubre limpiezas dentales, empastes ni extracciones.
Los beneficiarios deben pagar estos servicios de su bolsillo, lo que puede ser costoso.
Por ejemplo, un empaste puede costar entre $150 y $300 dólares, según la región.
Sin embargo, algunos planes Medicare Advantage, ofrecidos por aseguradoras privadas, incluyen beneficios dentales.
Estos planes varían, así que es importante revisar sus coberturas antes de inscribirte.
Exámenes de la vista y anteojos no están incluidos
Si necesitas un chequeo de la vista o nuevos anteojos, Medicare no te ayudará con los costos.
Los exámenes anuales y las gafas, que pueden costar hasta $200 dólares o más, corren por cuenta del paciente.
Medicare solo cubre pruebas relacionadas con condiciones médicas específicas, como glaucoma o lesiones oculares.
Para quienes dependen de anteojos, esta exclusión puede ser un golpe al presupuesto.
Algunos planes Medicare Advantage ofrecen cobertura limitada para visión, lo que podría ser una solución.
Un costo elevado sin cobertura

La pérdida de audición afecta a muchos adultos mayores, pero Medicare no paga por audífonos, cuyo precio promedio oscila entre $1,000 y $4,000 dólares por par.
Aunque cubre exámenes de audición relacionados con problemas médicos, como dificultades de equilibrio, los dispositivos en sí no están incluidos.
Esto deja a muchos jubilados buscando alternativas para costearlos.
Algunos estados ofrecen programas de asistencia, pero la mayoría depende de ahorros personales o planes privados.
Medicare cubre estancias cortas en centros de enfermería tras una cirugía, pero no paga por cuidado a largo plazo en asilos o residencias asistidas.
Los costos de estos servicios, clasificados como cuidados custodiales, pueden superar los $7,000 dólares mensuales, según datos de la industria.
Contratar auxiliares de salud en casa también corre por cuenta propia.
Esta exclusión es una de las más costosas, obligando a los jubilados a planificar con cuidado sus finanzas para el futuro.
¿Cómo prepararse para estos gastos que Medicare no cubre?
Los gastos médicos no cubiertos pueden ser un desafío, especialmente con el cheque promedio del Seguro Social de $2,006 dólares al mes.
Los expertos sugieren ahorrar en cuentas como 401(k) o IRA para cubrir costos inesperados.
Las cuentas de ahorro para la salud (HSA) son otra opción, ya que permiten guardar dinero libre de impuestos para gastos médicos.
Comparar planes Medicare Advantage también puede ayudar, ya que algunos ofrecen beneficios adicionales para dental, visión y audición.
Con más de 65 millones de beneficiarios en Medicare, según la Administración del Seguro Social, entender estas limitaciones es crucial.
Los costos de salud en la jubilación pueden consumir una gran parte del presupuesto.
En 2025, los jubilados enfrentan un aumento en los precios de servicios básicos, lo que hace aún más importante estar preparado.
Hablar con un asesor financiero o revisar las opciones de Medicare puede marcar la diferencia para evitar sorpresas.
Este artículo fue publicado originalmente en Nueva News.


