Britney Spears vuelve a estar en el centro de la conversación mediática tras firmar un nuevo contrato en su carrera.
Sin embargo, contrario a lo que muchos seguidores habían imaginado, no se trata de un esperado regreso a los escenarios ni del lanzamiento de música inédita. La llamada “Princesa del pop” tomó una decisión estratégica distinta: vender parte de los derechos de su catálogo musical.
De acuerdo con información difundida por el portal TMZ, la cantante concretó un acuerdo con Primary Wave, una editorial especializada en la gestión y explotación de derechos musicales.
El trato representa un movimiento relevante dentro de la industria y coloca nuevamente a Spears en la lista de artistas que han optado por capitalizar su legado musical a través de este tipo de operaciones.
Britney Spears y el acuerdo negociado a finales de año

Según los documentos legales citados por el medio estadounidense, el contrato fue firmado el pasado 30 de diciembre y estuvo a cargo del representante de la artista, Cade Hudson. Aunque el monto exacto de la transacción no fue revelado públicamente, fuentes cercanas a la negociación calificaron el convenio como un “acuerdo histórico”.
Algunas comparaciones no tardaron en surgir. El caso recuerda al de Justin Bieber, quien en 2022 vendió los derechos de su música por una cifra cercana a los 200 millones de dólares. Si bien no se ha confirmado una cantidad similar en el caso de Spears, el calificativo utilizado sugiere que se trata de una operación de gran magnitud.
Las canciones que forman parte de la venta

La venta incluye varios de los temas más emblemáticos que consolidaron a Britney Spears como uno de los mayores íconos del pop de finales de los años noventa y principios de los 2000. Entre las canciones contempladas en el acuerdo destacan éxitos como “(You Drive Me) Crazy”, “…Baby One More Time”, “Oops!… I Did It Again”, “Toxic”, “Gimme More”, “Stronger”, “Lucky”, “Circus”, “Everytime”, “Womanizer” y “Till The World Ends”.
Estas piezas no solo marcaron generaciones, sino que definieron el sonido de toda una era en la música pop. La cesión parcial de sus derechos implica que Primary Wave participará en la administración y explotación comercial de estos temas, ya sea a través de licencias, sincronizaciones o nuevas estrategias de posicionamiento.
De acuerdo con las mismas fuentes citadas por TMZ, Britney Spears se encuentra tranquila y satisfecha con la decisión tomada. Incluso se asegura que, tras concretar el acuerdo, la artista celebró el cierre del trato junto a sus hijos, en un ambiente íntimo y familiar.
Cabe destacar que, aunque a inicios de enero Spears manifestó públicamente su deseo de retomar su carrera artística, este contrato no contempla nuevos lanzamientos ni planes inmediatos para volver a los escenarios.
Con este movimiento, Britney se suma a una lista cada vez más amplia de artistas que han decidido vender total o parcialmente su catálogo musical. Figuras como Bruce Springsteen, Bob Dylan, Paul Simon, Neil Young, Shakira, KISS, Sting, Phil Collins y Stevie Nicks también han optado por acuerdos similares.
Más allá de la nostalgia que despiertan sus canciones, la decisión confirma que el legado musical puede convertirse en un activo estratégico de enorme valor dentro de la industria del entretenimiento actual.
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