El Gobierno de Estados Unidos ordenó el confinamiento de Dilley, un centro de detención para familias migrantes en Texas, donde un brote de sarampión amenaza con abrumar a las autoridades sanitarias locales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó este fin de semana que dos casos de sarampión en el centro, donde están arrestados al menos 400 menores de edad, según informaron medios locales.
Confinamiento en Dilley por brote de sarampión
The news of a measles outbreak at Dilley, while horrifying, is unfortunately not a surprise. Reports of medical neglect and children’s malnourishment at Dilley are not new. The administration’s constant decision to prioritize the dehumanization of immigrants over the well being… https://t.co/NS9ynqAnjT
— Amnesty International USA (@amnestyusa) February 2, 2026
El Gobierno informó que ya tomó medidas para poner «en cuarentena» y evitar la propagación del virus, «deteniendo todo movimiento del centro y aislando a quienes podrían haber estado en contacto con los infectados», según declaraciones de DHS al portal The Hill.
El brote de sarampión, uno de los virus más contagiosos que existen, ha sonado las alertas de profesionales de salud en Texas.
En una carta dirigida a las autoridades sanitarias estatales y locales, el jefe de podología de la Universidad de Texas en San Antonio, Lee Rogers, pidió que se declarara una emergencia de salud pública.
La situación en el centro «es más grave que un brote típico porque la reclusión en régimen de congregación crea un riesgo de exposición casi universal», señaló el doctor en el documento.
«Esto tiene el potencial de sobrecargar rápidamente los recursos de salud locales».
Aún con atención médica moderna, explicó el doctor, el sarampión causa una morbilidad considerable.
«Una de cada 5 personas que contraen el virus requiere hospitalización y entre 1 y 3 de cada 1,000 niños infectados mueren por complicaciones respiratorias o neurológicas».
Las autoridades en Texas, incluyendo el gobernador, Greg Abbott, aún no se han pronunciado sobre este brote infeccioso.
Hay alrededor de 1,400 detenidos
Children and women chanting “let us out” at the Dilley Concentration Center that Trump has set up in Texas, as they apparently wear color-coded jackets.
It’s like a scene from “The Handmaid’s Tale” or 1930s Germany. pic.twitter.com/HhqikVcyri
— Ed Krassenstein (@EdKrassen) January 26, 2026
El de Dilley es uno de solo dos centros en todo el país donde el Gobierno federal detiene a familias enteras de migrantes, una práctica que fue pausada por varios años durante el mandato del expresidente Joe Biden (2021-2025) y que fue reanudada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en su campaña por acelerar los arrestos y las deportaciones de migrantes.
Actualmente en el centro permanecen privados de su libertad unos 1.400 migrantes, entre ellos alrededor de 400 menores de edad, de acuerdo con información entregada esta semana por legisladores demócratas.
La noticia el brote de sarampión en Dilley llegó un día después de que al menos un centenar de personas protestaran frente al centro para exigir el fin de la detención de familias migrantes.
Esto tras la liberación de Liam Ramos, un niño de cinco años detenido junto a su padre en Minneapolis (Minnesota) y trasladado posteriormente al estado sureño.
La detención de menores migrantes en EE.UU. aumentó de forma pronunciada durante el primer año del Gobierno de Trump.
Según el Deportation Data Project, entre enero y octubre de este año se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados, frente a 25 durante los últimos 16 meses del Gobierno de Biden.
Y es que, en total, el arresto de migrantes en EE.UU. ha alcanzado un nivel récord: en enero EE.UU. mantuvo detenidos a más de 73,000 migrantes, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2001, según datos filtrados a la cadena CBS News.
El año pasado fue el más mortífero en al menos dos décadas para personas bajo custodia del ICE, con más de 30 fallecidos y en lo que va de 2026, ya se han reportado al menos 3 muertes dentro de los centros de detención para migrantes.
Con información de EFE


