Una redada migratoria que ocurrió este 6 de agosto en un estacionamiento de Home Depot en Westlake, Los Ángeles, ha encendido las alarmas entre defensores de derechos civiles. Agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), presuntamente bajo coordinación con ICE y la Patrulla Fronteriza, llegaron en un camión de mudanza rentado de la compañía Penske, haciéndose pasar por contratistas. Al bajarse del vehículo, arrestaron a 16 trabajadores migrantes que esperaban empleo.
La operación, denominada internamente como “Operación Caballo de Troya”, se considera por muchos como un engaño premeditado que podría violar una orden judicial vigente en el estado de California. La orden prohíbe detener personas solo por su apariencia, idioma o presencia en áreas públicas de trabajo como estacionamientos, ferias o esquinas de reclutamiento.
Organizaciones condenan las tácticas

Grupos como CARECEN, la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), CHIRLA y la ACLU denunciaron que estas tácticas representan un grave precedente.
Calificaron la redada como un ataque directo contra trabajadores vulnerables.
Martha Arévalo, directora de CARECEN, advirtió que «estos operativos disfrazados alimentan el miedo y erosionan la confianza entre la comunidad migrante y cualquier forma de autoridad».
Además, señalaron que este tipo de acciones no solo criminalizan la pobreza, sino que promueven el acoso institucionalizado.
La operación se considera por muchos como un engaño premeditado
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Pablo Alvarado, de NDLON, afirmó que buscarán recursos legales contra los agentes involucrados.
Así como contra el uso indebido de vehículos comerciales como herramienta encubierta de detención.
La empresa Penske, cuya marca apareció en el camión que se utilizó, se deslindó rápidamente del operativo y dijo que no se le notificó por ninguna agencia federal sobre el uso de su vehículo.
Indicaron que revisarán sus políticas de alquiler en zonas sensibles y colaborarán con investigaciones civiles.
¿Por qué preocupa el uso de Home Depot?
This morning, ICE rolled into a Home Depot parking lot using a moving truck, like a Trojan horse, to snatch Latino workers. Whoever they could find. No idea if they were undocumented or not.
That’s not enforcement. That’s racial profiling, and it violates a standing court order.… pic.twitter.com/ftru6XcDt4
— Christopher Webb (@cwebbonline) August 6, 2025
Home Depot se ha convertido en un punto habitual para jornaleros latinos que buscan trabajo por día.
Estos espacios, aunque informales, son claves para trabajadores indocumentados o recién llegados que aún no acceden al mercado formal.
Sin embargo, desde junio de 2025, la empresa es epicentro de al menos tres operativos migratorios en el área de Los Ángeles, según reportes de NBC y The Guardian.
La comunidad acusa que los estacionamientos de la cadena están siendo usados como «trampas» con ayuda o al menos conocimiento de las autoridades.
Home Depot no ha emitido un posicionamiento formal claro al respecto, lo que ha generado más incertidumbre.
Miedo, silencio y menos trabajo
Desde la redada, activistas reportan una caída notable en la presencia de jornaleros en Home Depot y otros puntos similares.
“Muchos tienen miedo de salir de casa. No confían en nadie”, explica una voluntaria de una red legal comunitaria.
En los últimos días, se han organizado vigilias, protestas y talleres informativos sobre los derechos de los inmigrantes frente a operativos migratorios.
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