El drama que rodea a la película It Ends With Us acaba de dar un giro digno de un guion de suspenso en los tribunales de Nueva York. Lo que comenzó como rumores de pasillo sobre una supuesta enemistad en el set entre sus protagonistas, Blake Lively y Justin Baldoni, ha escalado hasta convertirse en una de las batallas legales más costosas y mediáticas de la última década en Hollywood.
Este jueves, un juez federal soltó una bomba que ha dejado a la actriz de Gossip Girl en una posición complicada: la gran mayoría de sus acusaciones han sido desestimadas. A continuación todos los detalles de la demanda de Blake Lively contra Justin Baldoni.
El error de cálculo que le costó caro a Blake
El magistrado federal Lewis J. Liman fue el encargado de dictar el fallo que ha sacudido las oficinas de los representantes en Manhattan.
De las 13 acusaciones originales que Lively presentó contra Baldoni en 2024, el juez decidió eliminar 10 de tajo.
¿La razón? Un tecnicismo geográfico y legal que parece un descuido garrafal de su equipo de abogados.
Resulta que Blake basó gran parte de su demanda en una ley de acoso sexual específica del estado de California.
Sin embargo, el juez Liman aclaró que los hechos denunciados ocurrieron presuntamente en un estudio de grabación en New Jersey, donde se filmaron las escenas más intensas del filme.
Por esta «confusión» de jurisdicción, cargos pesadísimos como acoso, difamación y conspiración han quedado fuera del expediente principal.
Lo que sigue en pie: Represalias y contratos rotos
Pero ojo, que no todo son risas para Baldoni.
Aunque se libró de la mayoría de los cargos, el juez mantuvo tres acusaciones que podrían ser suficientes para ponerlo en aprietos: incumplimiento de contrato, represalias y complicidad en represalias.
En un momento de tensión en la sala, el magistrado Liman fue muy claro al señalar que la conducta de Justin no fue precisamente ejemplar: «Hay ciertas conductas que, podría considerarse, traspasaron los límites».
El juez subrayó que llega un punto en el que un acusado deja de defenderse y empieza a tomar medidas que un jurado razonable podría interpretar como una venganza personal por haber sido denunciado.
Esto deja la puerta abierta para que el juicio se centre en cómo se manejó el poder detrás de cámaras.
Millones de dólares sobre la mesa
La magnitud económica de este pleito es estratosférica.
Blake Lively ha declarado que las acciones de Baldoni le han costado pérdidas por cerca de 161 millones de dólares, debido a lo que ella llama una «campaña de descrédito» que afectó su imagen pública y futuros contratos.
Por su parte, Baldoni no se quedó de brazos cruzados e intentó una contrademanda de 400 millones de dólares, alegando que fue él la verdadera víctima de un complot.
Sin embargo, ese intento fue bateado por el juez el año pasado, al igual que su demanda contra The New York Times.
Con este nuevo panorama, ambos actores se verán las caras frente a frente en un tribunal de Manhattan el próximo 18 de mayo.
Ya no hay vuelta atrás; lo que quede de sus reputaciones se pondrá en juego ante un jurado que decidirá si hubo un ambiente laboral tóxico o si todo fue una guerra de egos que se salió de control.
¿Y tú Qué Onnda? ¿Crees que Blake Lively logre ganar con los tres cargos que le quedan, o Justin Baldoni saldrá victorioso de este escándalo?
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Con información de EFE


