Un migrante nicaragüense de 36 años murió esta semana en el mayor centro de detención para inmigrantes de Estados Unidos, elevando a tres el número de personas fallecidas en estas instalaciones, ubicadas en una base militar al sur de Texas.
El hombre, identificado este domingo por las autoridades como Victor Manuel Díaz, falleció por un suicidio, según detalló el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en un comunicado este domingo, donde indicaron que ya se abrió una investigación para determinar la «causa oficial» de su muerte.
Muere tercer migrante bajo custodia de ICE en lo que va de 2026
Today, I was notified of yet another death at Camp East Montana.
This is the 3rd person who has died in the $1.24 billion privately-run facility that focuses on profits instead of meeting basic standards. https://t.co/pZuXwfNS1T
— Rep. Veronica Escobar (@RepEscobar) January 18, 2026
Víctor Manuel Díaz fue detenido por ICE el pasado 6 de enero en Minneapolis (Minnesota), un estado a más de 2,000 kilómetros al norte de Texas donde Trump ha desplegado a miles de agentes de migración en las últimas semanas, provocando manifestaciones de rechazo y enfrentamientos con la sociedad civil.
El inmigrante llegó a EE.UU. en marzo de 2024, a través de la frontera con México, donde se entregó a las autoridades y le fue concedido un permiso de entrada al país, una práctica estándar bajo anteriores gobiernos y permitida bajo la ley de inmigración del país, que ha sido terminada bajo la Administración de Trump.
La muerte de Víctor Manuel Díaz es la tercera en lo que va del año en este centro, compuesto por una serie de tiendas alzadas en la base militar Fort Bliss, a las afueras de El Paso.
‘Camp Montana’, como es llamado por la Administración Trump, ha sido señalado por organizaciones en defensa de los derechos humanos por un patrón de abusos contra los migrantes, incluyendo «golpizas y abusos sexuales por parte de los agentes (…) amenazas coercitivas para forzar deportaciones a terceros países, negligencia médica, hambre y alimentación insuficiente, así como la negación de un acceso efectivo a la defensa legal», según detalló el grupo ACLU en un informe.
También esta semana, el diario The Washington Post reveló que un médico forense indicó a la hija de Geraldo Lunas, el segundo migrante en morir en Camp Montana este año, que la muerte de su padre fue por asfixia y probablemente será señalada en el reporte final como homicidio, por parte del personal del centro.
Bajo el actual Gobierno, las detenciones de migrantes en EE.UU. han alcanzado nivel récord: en promedio, más de 73,000 permanecieron bajo custodia, cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001, según datos filtrados a la cadena CBS News.
El año pasado fue el más mortífero en al menos dos décadas para personas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con más de 30 fallecidos.
Con información de EFE


