Una jueza federal de Estados Unidos ordenó que todos los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Chicago comiencen a usar cámaras corporales durante sus operativos, tras registrarse denuncias de uso excesivo de la fuerza, agresiones contra manifestantes y violaciones a la libertad de prensa.
La decisión fue emitida por la magistrada Sara Ellis, del Tribunal Federal del Distrito Norte de Illinois, quien expresó su “profunda preocupación” por los videos y reportes de prensa que muestran a agentes federales usando gas lacrimógeno, balas de goma y tácticas agresivas contra civiles durante protestas pacíficas en las últimas semanas.
Orden judicial con alcance inmediato
Agentes federales de inmigración en el área de Chicago deberán usar cámaras corporales, según dictaminó una jueza. Aquí los detalles. https://t.co/9BiMZFTLak
— Telemundo Chicago (@TelemundoCHI) October 16, 2025
La jueza Ellis extendió una orden previa del 9 de octubre que prohibía expresamente a los agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza (CBP) emplear la fuerza contra periodistas, religiosos o manifestantes que no representen una amenaza.
En la audiencia más reciente, la magistrada amplió el mandato, ordenando que los agentes porten body cams para garantizar transparencia y rendición de cuentas.
“Estoy observando imágenes y reportes que me hacen dudar seriamente de que se esté cumpliendo mi orden”, declaró Ellis en la audiencia, según reportes de medios locales como ABC7 Chicago y The New York Times.
La medida tendrá una vigencia inicial de 15 días, periodo durante el cual las agencias deberán demostrar su cumplimiento y entregar registros sobre los procedimientos internos para monitorear el uso de la fuerza.
El contexto: protestas y redadas bajo la nueva política migratoria
Desde el reinicio de las operaciones masivas de deportación en Chicago bajo la administración del presidente Donald Trump, grupos de derechos humanos han denunciado un incremento en la presencia militarizada de ICE en comunidades latinas.
En algunos operativos recientes, agentes federales fueron grabados usando gas lacrimógeno y empujando a manifestantes, entre ellos religiosos y voluntarios que brindaban asistencia legal a inmigrantes detenidos fuera del centro de detención de Broadview.
El abogado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Sean Skedzieiewski, argumentó que la implementación de cámaras corporales podría ser “un desafío técnico y logístico”, especialmente por el cierre parcial del gobierno federal, que ha limitado el presupuesto operativo de las agencias.
Una decisión histórica para la transparencia
Esta es la primera vez que un tribunal federal impone el uso obligatorio de cámaras corporales a agentes de inmigración, una práctica que ya se aplica de manera parcial en departamentos de policía locales y en la Patrulla Fronteriza del suroeste.
Expertos en derechos civiles celebraron la decisión, señalando que “marca un paso crucial hacia la transparencia en los operativos migratorios, donde históricamente ha habido poca supervisión”.
La jueza Ellis también anunció que citará al director de la oficina local de ICE en Chicago a comparecer el próximo lunes para explicar las medidas adoptadas tras la orden judicial.
Organizaciones como la ACLU of Illinois y la National Immigrant Justice Center elogiaron el fallo, indicando que permitirá documentar posibles abusos y proteger a las comunidades inmigrantes.
“Las cámaras no solo sirven para registrar, sino para prevenir el abuso y restablecer la confianza en las instituciones”, señaló un comunicado de la ACLU.
Con esta resolución, Chicago se convierte en una de las primeras ciudades del país donde la supervisión judicial impone de manera temporal el uso de cámaras corporales a los agentes de ICE, mientras se investigan múltiples denuncias de violaciones a derechos humanos en medio de la actual campaña de deportaciones masivas.
Con información de EFE


