El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no acudirá a la edición número 60 del Super Bowl, programada para el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, donde se enfrentarán los New England Patriots y los Seattle Seahawks.
La decisión no solo sorprendió a los aficionados al deporte, sino que también estuvo acompañada de fuertes críticas hacia los artistas que formarán parte del espectáculo musical del evento.
De acuerdo con declaraciones recientes, el mandatario señaló que el estadio le queda “demasiado lejos”, razón por la cual optó por no viajar hasta la costa oeste para presenciar el partido más importante de la NFL.
Trump aprovechó el anuncio para arremeter contra los músicos que participarán en la ceremonia. En sus palabras, calificó la elección de artistas como “terrible” y aseguró que, a su juicio, promueven mensajes de división. “Yo soy anti-ellos. Creo que es una elección terrible. Todo lo que hacen es sembrar el odio”, expresó el presidente.
Uno de los nombres que más ha generado conversación es el de Bad Bunny, quien encabezará el espectáculo de medio tiempo. El cantante puertorriqueño, líder en escuchas globales durante 2025, había declarado previamente que evitaría viajar a Estados Unidos durante su gira por temor a posibles redadas migratorias en sus conciertos, lo que incrementó la polémica alrededor de su participación.
Green Day y su postura política

Otro de los artistas vinculados al evento es Green Day, banda que estará a cargo de la ceremonia de apertura del Super Bowl LX. Su vocalista, Billie Joe Armstrong, ha manifestado públicamente en varias ocasiones su desacuerdo con las políticas antimigración impulsadas por Trump. Incluso ha declarado que no se identifica con la agenda política del movimiento MAGA.
A pesar de la controversia, la agrupación integrada por Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool confirmó su participación con entusiasmo, destacando la importancia de formar parte de un evento que reúne a millones de espectadores en todo el mundo.
Además de sus críticas a los artistas, Trump reiteró que la ubicación del estadio fue determinante para su ausencia. El Levi’s Stadium se encuentra en el Área de la Bahía de San Francisco, una zona que implica un largo desplazamiento desde Washington. “Iría si fuera un poco más corto”, comentó, dejando claro que el viaje no resulta atractivo para su agenda.
El presidente también señaló que, en ocasiones anteriores, ha sido bien recibido cuando asiste a este tipo de eventos deportivos, asegurando que suele contar con el respaldo del público. “He tenido recibimientos increíbles en el Super Bowl, les caigo bien”, afirmó.
Trump y la presencia reciente en eventos deportivos

Aunque no acudirá al Super Bowl, Trump sí estuvo presente recientemente en la final del campeonato nacional de fútbol universitario, celebrada el lunes 19 de enero de 2026.
El encuentro enfrentó a Miami e Indiana, y terminó con la victoria de los Hoosiers, liderados por el mariscal de campo Fernando Mendoza, de origen cubano.
Durante ese partido, el mandatario fue captado por las cámaras desde un palco al inicio del himno nacional, lo que generó amplia cobertura mediática.
Este antecedente refuerza que su ausencia en el Super Bowl no responde a un desinterés por los eventos deportivos, sino a una combinación de factores logísticos y posturas personales frente al espectáculo musical.
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