El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió una orden directa para que se arreste a toda persona que arroje piedras, ladrillos o cualquier objeto contra vehículos oficiales en los que se trasladen agentes migratorios durante operativos en todo el país.
La declaración fue publicada este viernes en su red Truth Social, luego de que circulara un video que mostraba a manifestantes lanzando piedras contra camionetas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en medio de una protesta durante una redada en Camarillo, California, el pasado 10 de julio.
Una reacción a la redada de Camarillo

“Autorizo plenamente al ICE a protegerse, al igual que protegen al público”, escribió Trump en Truth Social.
“¡No quiero volver a ver atacado un vehículo con un agente del orden público a bordo!”, agregó el presidente de EEUU.
La redada que desató esta orden presidencial ocurrió en Glass House Farms, una de las granjas de cannabis más grandes de California.
Ahí agentes de ICE, acompañados por la Guardia Nacional, realizaron una operación masiva que terminó en detenciones, gases lacrimógenos y disturbios.
Según testigos, la tensión aumentó cuando manifestantes arrojaron objetos a los vehículos oficiales.
En respuesta, los agentes federales dispararon proyectiles y lanzaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, que incluía familiares de trabajadores agrícolas, activistas y residentes locales.
El presidente Trump calificó a quienes lanzaron piedras como “inmundos”.
Además, dijo que dio instrucciones precisas a Kristi Noem, actual secretaria de Seguridad Nacional, y a Tom Homan, jefe del Consejo Nacional de Seguridad Fronteriza, para que todo agente que sea atacado detenga el vehículo y arreste a los responsables “utilizando todos los medios necesarios.”
Orden directa para ICE y fuerzas del orden
Camarillo Fights Back against ICE pic.twitter.com/DBK5sqiCXj
— W.E.B. Du Bois Movement School (@AbolitionSchool) July 11, 2025
La directiva presidencial se suma a una serie de acciones ejecutivas en 2025 que buscan reforzar el control migratorio y proteger a los agentes federales de lo que la administración considera ataques organizados durante operativos.
La medida ha sido criticada por organizaciones de derechos civiles que temen un uso excesivo de la fuerza y criminalización de la protesta.
Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que se trata de garantizar la seguridad de sus agentes y del orden público.
El FBI entra en acción

En paralelo, el FBI anunció una recompensa de 50,000 dólares por información que permita identificar a una persona que habría apuntado con un arma de fuego a los agentes durante el enfrentamiento en Camarillo.
Según el Buró, se trata de una amenaza grave y están analizando videos y testimonios para localizar al sospechoso.
“La violencia contra agentes federales no será tolerada bajo ninguna circunstancia”, indicó el vocero del FBI en Los Ángeles.
La directiva de Trump se da en un contexto de creciente tensión entre la comunidad migrante y las agencias federales.
Diversas organizaciones han denunciado que las redadas están afectando no solo a personas en situación irregular, sino también a residentes legales y ciudadanos que comparten espacios con ellos.
Grupos como CHIRLA y United We Dream han emitido alertas comunitarias para que las personas conozcan sus derechos durante interacciones con agentes de inmigración y eviten enfrentamientos que puedan resultar en arrestos o deportaciones.