Durante la final del Mundial de Clubes 2025, celebrada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Donald Trump no solo asistió como invitado de honor, sino que protagonizó uno de los momentos más comentados fuera del terreno de juego. Mientras Chelsea celebraba su victoria 3-0 sobre el PSG, el presidente de Estados Unidos se quedó en el escenario junto a los jugadores, lo cual generó reacciones encontradas. Lo que no muchos sabían en ese momento era que Trump tenía un vínculo mucho más cercano con el evento y con la FIFA.
Horas después, el propio Trump reveló que había recibido por parte de la FIFA un trofeo oficial, el cual actualmente se encuentra exhibido en la Oficina Oval. Aseguró que el presidente del organismo, Gianni Infantino, le pidió inicialmente resguardar temporalmente el trofeo, pero luego le comunicaron que podía quedárselo, ya que se estaba fabricando uno nuevo para reemplazarlo.
Diplomacia y fútbol

Esta acción, aparentemente simbólica, tiene un significado mayor si se interpreta en el contexto político y diplomático actual.
La relación entre Estados Unidos y la FIFA ha cobrado fuerza en los últimos años.
Especialmente con la próxima Copa Mundial de 2026 a celebrarse en suelo estadounidense junto a México y Canadá.
Para Trump, el fútbol representa no solo una actividad deportiva creciente en popularidad dentro del país.
Sino también una plataforma desde la cual proyectar influencia cultural y política.
Al recibir un trofeo oficial y mostrarlo en un espacio tan emblemático como la Oficina Oval, refuerza su cercanía con eventos de alcance global y se vincula con millones de aficionados que siguen de cerca estas competiciones.
Homenaje a Pelé

Durante sus declaraciones, Trump también recordó con nostalgia su experiencia viendo a Pelé jugar en Estados Unidos, cuando formaba parte del equipo New York Cosmos.
Lo describió como un momento inolvidable y lo comparó con leyendas del deporte estadounidense como Babe Ruth.
Este tipo de referencias emocionales busca generar cercanía con el público que ve en el fútbol no solo un espectáculo, sino una parte de su identidad cultural.
Esa mención no es menor, ya que Pelé representa para muchas comunidades latinas en EE.UU. el símbolo del fútbol como pasión, esfuerzo y herencia.
Al traerlo a colación, Trump también intenta establecer un vínculo con una base importante de votantes e inmigrantes que sienten al deporte como una forma de conexión con sus raíces.
¿Por qué esto importa al hispano en EE.UU.?

La relación entre Estados Unidos y la FIFA ha cobrado fuerza en los últimos años
1. El fútbol crece como puente cultural y político
2. Trump busca acercarse a comunidades latinas a través del deporte
3. EE.UU. refuerza su rol central en eventos globales
Para más información, visita QuéOnnda.com