El actor estadounidense Matthew Lillard, conocido por su participación en la icónica película Scream (1996) y por dar vida a Shaggy Rogers en las adaptaciones live action de Scooby-Doo, generó controversia recientemente tras expresar fuertes críticas hacia el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un encuentro con fanáticos.
El comentario ocurrió durante un panel especial de proyección para fanáticos de Scream 7, donde el actor participó en una conversación sobre la saga y temas sociales. En medio del evento, Lillard hizo referencia a las políticas migratorias de Estados Unidos, lanzando una declaración que rápidamente se volvió viral en redes sociales: “Que se joda el ICE”, expresó el intérprete, generando sorpresa y aplausos entre parte del público presente.
Inmediatamente después, el actor amplió su mensaje, explicando su postura respecto a la situación actual del país: “En estos tiempos, lo que necesitamos es liderar con amor”, agregó, dejando clara su oposición al refuerzo de las medidas antiinmigración impulsadas por sectores conservadores
Además de su declaración sobre el ICE, Lillard aprovechó el espacio para invitar al público a participar en las próximas elecciones locales en California. En particular, mostró su respaldo a la llamada “Proposición 50”, una iniciativa impulsada por el Partido Demócrata que busca modificar la distribución de los escaños en el Congreso estatal, con el objetivo de lograr una representación más equitativa.
“Sí a la 50. Tienen que votar. Si no votan, nos hundiremos”, señaló Lillard, instando a los asistentes a involucrarse activamente en los procesos democráticos.
Sus comentarios generaron reacciones mixtas en redes sociales: mientras algunos usuarios celebraron su compromiso con causas sociales y políticas, otros criticaron su postura, considerando inapropiado mezclar activismo con promoción cinematográfica.
Contexto político y postura del actor Matthew Lillard

Las declaraciones de Lillard se producen en un clima político tenso en Estados Unidos, marcado por el resurgimiento de manifestaciones en contra de las políticas migratorias impulsadas por el expresidente Donald Trump y sus seguidores dentro del Partido Republicano.
El actor, de 54 años, no es ajeno a las causas sociales. A lo largo de su carrera, ha manifestado su apoyo a movimientos de inclusión y derechos humanos, especialmente a favor de la comunidad LGBTQ+.
En una entrevista con NBC News en 2013, Lillard habló sobre su amistad con Hunter Allen, un amigo cercano que falleció y cuya vida, dijo, inspiró algunos de sus personajes. Su empatía hacia la diversidad también se ha reflejado en la forma en que ha abordado sus papeles, promoviendo la libertad interpretativa de los fans.
Matthew Lillard interpretó a Stu Macher, uno de los asesinos originales en Scream (1996), película dirigida por Wes Craven. Aunque su personaje aparentemente muere al final del filme, los seguidores de la saga han especulado durante años sobre su posible regreso, algo que el propio Lillard ha alimentado con humor y complicidad.
El actor ha mostrado apertura ante las interpretaciones queer de su personaje, llegando a referirse a Stu y Billy Loomis (interpretado por Skeet Ulrich) como “los primeros esposos del horror”, una frase que ha sido ampliamente celebrada dentro del fandom.
“Me encanta que los fans vean a Stu de esa forma. Ellos pueden reinterpretar la historia y apropiarse de ella”, comentó en una ocasión, reafirmando su apoyo a la representación diversa en la cultura pop.
El regreso de Lillard a la franquicia ha generado expectación, especialmente después de confirmarse su participación en Scream 7, donde retomará su papel como el segundo Ghostface. Sin embargo, sus recientes declaraciones han despertado preocupación entre los seguidores, quienes temen que sus comentarios políticos puedan tener consecuencias dentro de la producción.
La controversia se da además en un contexto delicado para la saga, tras el despido de la actriz Melissa Barrera, quien fue retirada del proyecto luego de expresar públicamente su apoyo a Palestina en redes sociales.
Hasta el momento, ni el estudio ni la producción de Scream 7 se han pronunciado respecto a las palabras de Lillard, aunque en redes sociales el debate continúa entre quienes aplauden su valentía y quienes advierten que Hollywood podría considerar sus comentarios como una postura riesgosa.
Más allá de la controversia, Matthew Lillard ha demostrado a lo largo de su carrera ser un intérprete comprometido con sus principios. Su mensaje, aunque polémico, busca —según sus propias palabras— “liderar con amor” en tiempos de polarización.
Con su regreso confirmado a la gran pantalla, el actor se encuentra nuevamente en el centro de atención, tanto por su legado en el cine de terror como por su voz activa en temas sociales y políticos que, una vez más, lo convierten en un artista dispuesto a no guardar silencio.
Entérate de más en ‘QueOnnda.com’


