La Casa de la Moneda de Estados Unidos (U.S. Mint) anunció este miércoles 12 de noviembre el fin de una era al acuñar, en su planta de Filadelfia, la última moneda de un centavo —conocida popularmente como penny— tras 232 años de circulación ininterrumpida.
La decisión, adoptada por razones presupuestarias, marca el cierre de uno de los símbolos más reconocibles de la economía estadounidense y de su cultura popular.
Un adiós histórico al penny

Durante una ceremonia oficial, los trabajadores de la Casa de la Moneda fabricaron el último lote de monedas de un centavo ante la presencia de funcionarios del Departamento del Tesoro, historiadores y coleccionistas.
Las autoridades recordaron que la producción del penny resulta hoy insostenible: fabricar una sola moneda cuesta 3.69 centavos, es decir, casi cuatro veces su valor nominal.
“Si bien cesará la producción, el centavo seguirá siendo moneda de curso legal”, informó la Casa de la Moneda en un comunicado.
Se calcula que hay unos 300,000 millones de centavos en circulación, lo que garantiza que seguirán utilizándose durante años hasta su retiro completo del sistema financiero.
Un ahorro millonario y una transición gradual
The last penny has been minted. There are still 300 billion pennies in circulation and the U.S. Treasurer tells me we will not run out. #USMint225 pic.twitter.com/AYvmssnnbP
— Edward Lawrence (@EdwardLawrence) November 12, 2025
El Departamento del Tesoro explicó que el fin de la producción permitirá ahorrar más de 56 millones de dólares anuales a los contribuyentes.
El retiro se hará de manera progresiva, a medida que los centavos en circulación sean depositados o reemplazados por otras denominaciones.
Las autoridades aclararon que no habrá impacto inmediato en los precios ni en las transacciones, ya que el sistema de redondeo se aplicará de forma automatizada en los puntos de venta y bancos.
Además, la Casa de la Moneda continuará produciendo versiones conmemorativas y de colección del centavo, destinadas a los numismáticos y al registro histórico del país.
El legado de un ícono americano
Creado por primera vez en 1793, el penny ha acompañado el desarrollo económico de Estados Unidos desde sus primeros años como nación.
Su diseño actual, con el rostro del presidente Abraham Lincoln, se introdujo en 1909 para conmemorar el centenario de su nacimiento.
En el reverso, desde 2010, figura un escudo que simboliza la unión de los estados.
Durante gran parte del siglo XX, el centavo fue de cobre sólido, pero desde 1982 su composición cambió a 97,5% de zinc y 2,5% de cobre, lo que redujo costos pero no logró frenar su creciente encarecimiento.
Un símbolo con valor sentimental
Aunque para muchos estadounidenses el penny dejó de tener utilidad práctica hace años, su desaparición despierta una mezcla de nostalgia y debate.
Expresiones como “a penny for your thoughts” o la costumbre de lanzar un centavo a una fuente para pedir un deseo son parte del imaginario cultural del país.
Con este cambio, Estados Unidos se suma a otros países como Canadá, Australia o Nueva Zelanda, que eliminaron sus monedas de menor denominación para optimizar sus sistemas monetarios.
Así, con la última acuñación en Filadelfia, el penny pasa oficialmente de la vida cotidiana a los libros de historia —dejando atrás más de dos siglos de historias, bolsillos y sueños guardados en una pequeña moneda cobriza.


