La fama trae consigo reconocimiento mundial, éxito económico y millones de seguidores, pero también implica una gran responsabilidad legal y mediática. En esta ocasión, Bad Bunny, uno de los artistas más influyentes de la música latina, enfrenta una demanda millonaria que ha encendido las alertas en la industria.
El cantante puertorriqueño está siendo señalado por el presunto uso no autorizado de la voz de una mujer en dos de sus canciones más conocidas: “Solo de mí”, incluida en el álbum X 100PRE (2018), y “EoO”, parte de su más reciente producción discográfica DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025).
La demanda asciende a 16 millones de dólares y apunta no solo contra el artista, cuyo nombre real es Benito Martínez, sino también contra su productor Roberto Rosado y el sello Rimas Entertainment.
La querellante es Tainaly Y. Serrano Rivera, quien presentó un documento legal de 32 páginas ante un tribunal en Puerto Rico. En dicho escrito, Serrano sostiene que su voz fue utilizada en ambas canciones sin su consentimiento y que la frase “Mira, puñeta, no me quiten el perreo” fue grabada por ella a petición directa de Rosado.
De acuerdo con su testimonio, nunca se le informó que ese audio sería usado con fines comerciales, publicitarios o lucrativos. Tampoco existió un contrato, compensación económica ni acuerdo formal que autorizara la explotación de su voz. Serrano asegura que accedió a grabar la frase de manera informal, sin imaginar que terminaría formando parte de producciones musicales de alcance internacional.
Argumentos legales y posibles afectaciones para Bad Bunny

Según la demanda, la línea vocal es fácilmente identificable y se ha vuelto un sello reconocible dentro de las canciones del artista. Además, la parte demandante afirma que Bad Bunny ha capitalizado la popularidad de esa frase, utilizándola incluso en mercancía promocional que se vende durante sus conciertos y eventos.
El documento legal cita que la identidad de Serrano fue explotada sin autorización, lo cual, presuntamente, vulnera su derecho a la privacidad y a la imagen. Por esta razón, exige una indemnización millonaria que cubra los daños económicos, morales y comerciales derivados del uso de su voz.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni Rimas Entertainment han emitido un comunicado oficial sobre esta nueva acción legal. Sin embargo, los abogados de Serrano, José M. Marxuach Fagot y Joanna Bocanegra Ocasio, no son ajenos a litigios relacionados con el cantante.
Ambos representantes legales participaron en un caso previo en 2023, cuando Carliz De La Cruz Hernández, expareja del artista, lo acusó de utilizar su voz sin autorización en dos canciones. Aquel proceso aún espera una resolución definitiva.
Mientras tanto, esta nueva demanda mantiene la atención del público y de la industria musical, reabriendo el debate sobre los derechos de autor, el uso de muestras vocales y los límites legales dentro de la producción artística contemporánea.
Entérate de más en ‘QueOnnda.com’


