Dicen que nadie es profeta en su propia tierra, pero lo que le pasó hoy a Donald Trump en Florida va mucho más allá. En una de las derrotas más simbólicas de su presidencia, la demócrata Emily Gregory logró «voltear» el distrito que alberga el club Mar-a-Lago, la residencia oficial del mandatario en Palm Beach.
Emily Gregory, una empresaria del mundo del fitness que nunca antes había ocupado un cargo público, venció a Jon Maples, el candidato bendecido por Trump. Apenas el lunes, el presidente había urgido a sus vecinos a votar por Maples, asegurando que contaba con el respaldo de sus «muchos amigos en el condado de Palm Beach». Al parecer, ni los amigos fueron suficientes.
Los números del «golpe»
Chris Hayes: Breaking news out of Florida tonight, where a special election was held in the district that Donald Trump lives in. It’s a district that Donald Trump carried in 2024 by 11 points. It will now be represented by Emily Gregory, a Democrat. pic.twitter.com/cU06QL5nwF
— FactPost (@factpostnews) March 25, 2026
La victoria no fue por poco.
Emily Gregory lideró por 2.4 puntos porcentuales, una diferencia de 797 votos que, aunque parezca pequeña, es un giro de 180 grados:
El antecedente: En 2024, el republicano Mike Caruso había ganado este mismo distrito por una ventaja aplastante de 19 puntos.
La tendencia: Es el asiento número 29 que los demócratas le arrebatan a los republicanos desde que Trump regresó a la Casa Blanca.
«Si Mar-a-Lago es vulnerable, imaginen lo que es posible en noviembre», celebró Heather Williams, presidenta del Comité Legislativo Demócrata.
La estrategia de la oposición fue clara: culpar a la administración actual por el aumento en los precios de la gasolina y el costo de la canasta básica, un mensaje que resonó incluso entre los vecinos más exclusivos de Trump.
Florida se empieza a pintar de azul
Este triunfo no es un caso aislado.
Se suma a la reciente victoria de Eileen Higgins como alcaldesa de Miami (la primera demócrata en casi 30 años), quien basó su campaña en criticar la mano dura migratoria de Trump, conectando con la enorme población hispana de la ciudad.
Incluso en Texas, el impulso demócrata ha logrado arrebatar distritos tradicionalmente rojos.
Ante la derrota, Trump intentó distanciarse de su propio candidato en redes sociales, pero el daño ya está hecho: sus propios vecinos enviaron un mensaje de «hartazgo» que llegará directo a Washington.
El dato curioso: Trump votó por el perdedor… por correo

Lo más irónico de la jornada es que el propio Trump participó en esta elección utilizando el voto por correo, el mismo método que no para de atacar.
Su boleta fue contada en los registros de Palm Beach, pero no fue suficiente para salvar a Maples de la derrota en el «patio trasero» del presidente.
¿Y tú qué onnda? ¿Crees que este resultado es un aviso de lo que pasará en las elecciones de medio mandato en noviembre o solo fue un descuido de los republicanos en Florida?


