Durante casi dos décadas, la relación entre Érika Buenfil y Ernesto Zedillo Jr. permaneció envuelta en discreción y controversia. El tema se mantuvo como un asunto prácticamente tabú hasta que la presentadora Inés Gómez Mont reveló en televisión nacional la identidad del padre del hijo de la actriz, cambiando por completo la narrativa pública alrededor de esta historia.
A partir de ese momento, la atención mediática creció, aunque durante años ambas partes optaron por mantener distancia y evitar declaraciones que alimentaran la polémica.
Érika Buenfil opina sobre su hijo conviviendo con su padre Ernesto Zedillo Jr.

Recientemente, Nicolás Buenfil volvió a colocar a su familia en el centro de la conversación digital tras compartir en Instagram una fotografía junto a su padre. La imagen, acompañada del mensaje “Dad vs son”, provocó una oleada de reacciones entre sus seguidores.
Una de las primeras en responder fue la propia Erika Buenfil, quien comentó con un sencillo pero significativo “Mijo”, reflejando cercanía y apoyo. Sin embargo, la publicación también generó opiniones divididas. Mientras algunos usuarios celebraron el acercamiento entre padre e hijo, otros cuestionaron la postura del joven influencer, señalándolo de supuesta deslealtad hacia su madre.
El vínculo entre Nicolás y su padre comenzó a hacerse público en mayo de 2024, cuando el joven confirmó que había iniciado una convivencia más cercana con él. En ese momento, Erika Buenfil expresó su sorpresa y alegría, dejando claro que siempre buscó que este encuentro se diera bajo condiciones adecuadas.
“Fueron 19 años para ver una foto así”, declaró entonces la actriz, reconociendo que el proceso también fue inesperado para ella. Sus palabras reflejaron una mezcla de emoción y cautela ante una nueva etapa familiar que apenas comenzaba a construirse.
Desde entonces, el acercamiento ha continuado, incluyendo la relación de Nicolás con sus medias hermanas, Isabella y Victoria, ampliando así su círculo familiar.
Una relación rodeada de controversia

La historia entre Erika Buenfil y Ernesto Zedillo Jr. llamó la atención desde el inicio por varios factores. Además de la diferencia de edad —él era 12 años menor que la actriz—, el contexto sentimental del empresario también generó especulaciones.
En ese periodo, Zedillo Jr. ya estaba vinculado con Rebeca Sáenz Cárdenas, quien posteriormente se convertiría en su esposa. De acuerdo con reportes, la pareja se conoció en 2004 y rápidamente formalizó su relación, comprometiéndose ese mismo año.
La boda religiosa entre Ernesto Zedillo Jr. y Rebeca Sáenz se llevó a cabo en enero de 2005 en Los Cabos, a orillas del Mar de Cortés. Apenas un mes después, en Monterrey, Nuevo León, nació Nicolás Buenfil, marcando el inicio de una historia familiar compleja que con el tiempo se volvió pública.
Hoy, años después, las dinámicas han cambiado. Lo que antes fue silencio ahora se transforma en una relación en construcción, observada de cerca por el público, pero también marcada por decisiones personales, reconciliaciones y nuevos comienzos.


