La separación de Shakira y Gerard Piqué fue una de las más comentadas de los últimos años, no solo por la magnitud de la relación —y todo lo que representaba en lo mediático—, sino por lo que ocurrió después: canciones de la artista en las que abordó momentos difíciles y tensos de su historia con el exfutbolista, lo que mantuvo la conversación encendida durante meses.
Con ese antecedente, cualquier señal de acercamiento entre ambos ha llamado la atención.
De acuerdo con Vanitatis, la expareja habría dado un paso relevante en su convivencia como padres: volvieron a hablar por teléfono y dejaron de utilizar a Tonino, hermano de Shakira, como intermediario.
El mismo medio asegura que la comunicación ahora es más directa y, aunque existen llamadas, la vía principal sería WhatsApp. En palabras atribuidas a una fuente citada por Vanitatis, ahora “lo pueden hacer sin discutir”.

El matiz es importante: no se habla de reconciliación sentimental, sino de un ajuste práctico para que el contacto sea más fluido y menos desgastante.
El acercamiento no implica una relación cercana en lo personal. Según la misma versión, Shakira y Piqué se comunican únicamente para lo estrictamente necesario, y casi siempre por asuntos relacionados con sus hijos, Milan y Sasha.
La idea que se desprende del reporte es la de una cordialidad funcional: hablar cuando toca, resolver lo importante y evitar conflictos innecesarios.
Un gesto simbólico en la reconciliación de Shakira y Piqué
En paralelo, también se ha comentado un movimiento que, para muchos, tiene carga emocional: la propiedad de Barcelona donde vivieron juntos.
Vanitatis informó que Lamine Yamal planea adquirir la vivienda en Esplugues de Llobregat que perteneció a Shakira y Piqué, un paso que —según ese enfoque— ayuda a cerrar una etapa y desprenderse de un lugar muy asociado a la vida en común de la pareja.
El nuevo clima de cordialidad también coincide con declaraciones recientes de Shakira en el programa argentino Por el Mundo, donde sorprendió al hablar de Piqué desde una perspectiva más positiva en el rol de padre.
En esa entrevista, mientras explicaba la disciplina de sus hijos, dijo: “También el padre, hay que decirlo, es muy disciplinado… la disciplina es básica… Eso sí que es innegociable”.

Vanitatis ya había señalado meses atrás que, en el marco de la preparación de la gira internacional de Shakira, se organizó un sistema para que Piqué mantuviera el contacto y el tiempo con sus hijos, incluyendo la versión de que él alquiló un apartamento en Estados Unidos para estar con los pequeños mientras ella viajaba por trabajo.
El punto central de esta historia es que se trata de una reconciliación práctica orientada a la crianza compartida, no de un regreso sentimental.
Según el enfoque del reporte, al dejar de depender de intermediarios, ganaron en practicidad y entraron en una fase más cordial, con ambos concentrados en lo suyo: Shakira en su música y Piqué en sus proyectos tras su retiro deportivo, reportó Agencia EFE.
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