Los más de 200 efectivos de la Guardia Nacional que Texas ha desplegado en el área de Chicago tienen experiencia en la frontera sur de Estados Unidos, aseguró este martes 7 de Octubre el gobernador, Greg Abbott.
En una entrevista con la cadena Fox News, el republicano defendió su decisión de enviar a los militares hacia otro estado para apoyar la campaña de arrestos y deportaciones de migrantes del Gobierno de Donald Trump.
Texas envía Guardia Nacional de Elite
The Biscuit Brigade, a.k.a. the Texas National Guard, has arrived on the ground in Illinois, as a hostile invading force from one state against another. Greg Abbot said these roly-polies were “elite.” Also, what did Hegseth just say us about no more fat soldiers? Hide your food. pic.twitter.com/6xVX7UCUOd
— John Jackson (@hissgoescobra) October 7, 2025
«Tanto el alcalde como el gobernador de Illinois tienen que enfrentar el hecho de que no están haciendo su trabajo de mantener la seguridad de los agentes federales y hacer cumplir la ley federal», indicó Abbott.
El gobernador, un aliado cercano de Trump que ha dedicado miles de millones en «seguridad fronteriza» a través de la llamada Operation Lone Star, indicó que los militares desplegados a Chicago forman parte de un «equipo de élite» que ha «confrontado el desorden civil en la frontera», especialmente a las personas que cruzan o intentan cruzar la frontera sur de manera irregular.
La Guardia Nacional de Texas ha sido acusada por organizaciones en defensa de los derechos humanos de uso excesivo de fuerza y abusos contra los migrantes.
Las denuncias van desde el uso de proyectiles de gas pimienta contra personas que no representaban un riesgo, incluyendo mujeres y niños, hasta abusos físicos contra los migrantes, como golpizas o empujarlos contra los alambres de concertina, según recogen Human Rights Watch y la oficina de Washington para Latinoamérica (WOLA).
Abbott y medios locales confirmaron que la llegada de los efectivos texanos a Chicago se produjo el martes 7 de Octubre, en medio de fuertes críticas por parte de la oposición demócrata y el rechazo de líderes locales, incluyendo el gobernador de Illinois, JB Pritzker, y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson.
Estos últimos ya presentaron una demanda el lunes por la noche pidiendo a la Justicia que se frene el despliegue de tropas, en lo que describen como una acción «inconstitucional» que va en contra de la soberanía del estado.
FBI y Fiscal General también van a Chicago
Attorney General Pam Bondi verbally attacks U.S. Sen. Dick Durbin (D-IL) for simply asking why President Donald Trump is sending National Guard troops to Illinois.
DURBIN: «Why do you want to keep the secret? The American people don’t know the rationale behind the deployment of… pic.twitter.com/gaIB2720Es
— Heartland Signal (@HeartlandSignal) October 7, 2025
En su testimonio ante el Comité Judicial del Senado, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, declaró que el director del FBI, Kash Patel, y el fiscal general adjunto Todd Blanche se dirigen a Chicago junto con las tropas de la Guardia Nacional.
«Ojalá amaran a Chicago tanto como odian al presidente Trump; actualmente la Guardia Nacional está de camino a Chicago porque no protegen a sus ciudadanos», contestó Bondi a la pregunta de Dick Durbin, senador demócrata por Illinois, en el mencionado comité sobre la movilización de las tropas en su estado.
Por el momento, el juzgado federal del sur de la ciudad de Chicago y el centro de detención Broadview, donde se han reunido manifestantes en las últimas semanas y hubo algunos enfrentamientos con las autoridades, permanecen en calma.
El despliegue ordenado por Trump ocurre en medio de crecientes protestas contra las redadas migratorias en Chicago.
La ciudad está envuelta desde hace casi un mes en la operación Midway Blitz; liderada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) que, amparados en ‘garantizar la seguridad’, han intensificado las detenciones de personas de origen latino, principalmente, con el objetivo de deportarlas.
Los agentes de la Patrulla Fronteriza incluso llegaron a abrir fuego el pasado sábado 4 de Octubre en el área de South Side, hiriendo a una ciudadana estadounidense.
Por su parte, el propio Trump intervino el martes desde el Despacho Oval junto al primer ministro canadiense, Mark Carney, para volver a cargar contra el gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, -ambos del Partido Demócrata- resaltando su «incapacidad» en la gestión de «asuntos de delincuencia».
No obstante, estadísticas oficiales sobre criminalidad del Departamento de Policía de Chicago muestran descensos interanuales, con una reducción de los homicidios del 28 % con respecto al mismo período del año pasado y de casi el 50 % con respecto a hace cuatro años.
Tanto el alcalde como el gobernador de Illinois tienen que enfrentar el hecho de que no están haciendo su trabajo de mantener la seguridad de los agentes federales y hacer cumplir la ley federal
Greg Abbot
Archivado como: Guardia Nacional de Texas en Chicago
Con información de EFE


