Dicen que «en todos lados se cuecen habas», pero nadie se imaginó que en la misión más importante de la década, el mayor enemigo de los astronautas no sería un asteroide ni la radiación solar, sino… ¡el inodoro! Este lunes, mientras el mundo celebraba que la cápsula Orión alcanzó la órbita lunar, desde el Centro de Control en Houston llegó una orden tajante y un poco incómoda: «No usen el retrete».
La instrucción fue clara y directa por parte de la astronauta Jenny Gibbons, quien funge como el contacto en Tierra: «Utilicen los urinarios de contingencia plegables». Sí, leíste bien. Los cuatro héroes espaciales que están haciendo historia ahora tienen que recurrir a «bolsitas» de emergencia porque el baño de alta tecnología, que le costó a la NASA la módica cantidad de 23 millones de dólares, simplemente decidió no cooperar.
Problemas en el baño de Artemis II
¡Cuando te mandan a la Luna pero el primer problema es el baño! 🚀🚽😅 Cuando la misión Artemis II apenas comenzaba su viaje a la Luna, ocurrió un problema inesperado, el ventilador del sistema de residuos de la nave Orion se atascó. Aunque no fue algo grave, los astronautas y el… pic.twitter.com/PZdOf8Vj3X
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) April 4, 2026
La pesadilla logística comenzó casi desde el despegue el pasado 1 de abril.
Primero fue un ventilador atascado; luego, la astronauta Christina Koch tuvo que sacar sus dotes de plomería espacial para intentar arreglarlo siguiendo instrucciones por radio.
Aunque pareció funcionar por un momento, el gusto les duró poco.
El director de vuelo, Judd Frieling, reveló durante el fin de semana cuál es la sospecha principal del fallo: orina congelada.
Al parecer, los residuos se congelaron en la línea de ventilación, bloqueando el sistema por completo.
Pero eso no es lo peor.
Para sumarle drama a la situación, la tripulación reportó un «olor a quemado» proveniente del compartimento de higiene.
Koch y el canadiense Jeremy Hansen describieron el aroma como algo «desconocido y extraño», lo que encendió las alarmas de los técnicos en Houston.
¿Peligro en las alturas?
Approaching the near side of the Moon.
The Artemis II astronauts have surpassed the record for the distance from Earth at 1:56 ET (1756 UTC). This record was previously set during the Apollo 13 mission when the astronauts traveled 248,655 miles from Earth. The Moon continues to… pic.twitter.com/OapAGgGMex
— NASA Artemis (@NASAArtemis) April 6, 2026
Afortunadamente, la NASA ha salido a calmar los ánimos asegurando que, aunque el olor es molesto y la situación del baño es «temperamental», la seguridad de la tripulación no corre peligro.
Debbie Korth, portavoz de la agencia, explicó que revisaron todos los sensores de potencia y calefacción y no encontraron anomalías eléctricas.
«Los retretes espaciales siempre son un desafío, es algo que todo el mundo puede entender», comentó Korth con un toque de humor para relajar la tensión.
Y tiene razón: manejar fluidos en gravedad cero es una de las tareas más complejas de la ingeniería espacial, y hasta a los mejores se les puede tapar la tubería.
La recta final sin lujos
🚀 Así es el baño de Artemis II por dentro
🚻 La astronauta Christina Koch muestra cómo funciona uno de los sistemas más curiosos y esenciales de la nave pic.twitter.com/Z7UmeWuTF8— AstroAventura (@AstroAventura) April 3, 2026
A pesar de tener que usar los dispositivos de contingencia (que básicamente son contenedores portátiles), los astronautas mantienen el buen ánimo.
Ya cumplieron con el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna y están listos para iniciar el regreso a la Tierra este martes.
Se espera que el viernes 10 de abril realicen su zambullida en el Océano Pacífico, donde seguramente lo primero que pedirán al bajar de la cápsula —además de una hamburguesa— será un baño de verdad.
¿Y tú Qué Onnda? ¿Te imaginas aguantarte las ganas o usar una bolsa mientras ves la Luna por la ventana?
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