Mientras el mundo sigue comentando su pelea con el Papa León XIV, el presidente Donald Trump decidió relajarse de la manera que mejor sabe: con un pedido de McDonald’s directo a la Casa Blanca. Pero lo que parecía un simple antojo de lunes, terminó siendo un show político de 100 dólares.
La protagonista de la tarde fue Sharon Simmons, conocida en redes como «la abuela de DoorDash». Con su uniforme puesto, Sharon llegó hasta las puertas del mismísimo Despacho Oval cargando dos bolsas llenas de hamburguesas y papas fritas.
«Esto no parece planeado», bromeó un Trump muy sonriente ante las cámaras. Cuando los periodistas le preguntaron si en la Casa Blanca se daban buenas propinas, el mandatario no perdió la oportunidad: sacó un billete de 100 dólares y se lo entregó a Sharon, quien no pudo ocultar su alegría.
Trump pide McDonald’s y le llega a las puertas del Despacho Oval
HAPPENING NOW… 👀🍟💰 pic.twitter.com/oKFBan7AGF
— The White House (@WhiteHouse) April 13, 2026
El presidente estadounidense, Donald Trump, realizó este lunes un pedido de la cadena McDonald’s desde la Casa Blanca y le dio una propina de 100 dólares a la repartidora como parte de su campaña para eliminar los impuestos sobre las propinas.
Sharon Simmons, la repartidora, con una camiseta con el mensaje ‘la abuela de Doordash’ (popular empresa estadounidense de reparto a domicilio para la que trabaja), llegó a la sede presidencial con dos bolsas de la famosa cadena de comida rápida que le entregó al presidente después de llamar a las puertas del Despacho Oval.
«Esto no parece planeado», bromeó Trump.
El presidente da propina de $100

Preguntado por si la Casa Blanca daba buenas propinas, el presidente sacó un billete de 100 dólares y se lo entregó a la repartidora.
«Sí», dijo ella.
«Quiero agradecerle por la exención de impuestos sobre las propinas. Ha ayudado enormemente a mi familia y, sin duda, lo aprecio mucho», declaró Simmons.
Trump, con la repartidora a su lado, dio a lo periodistas declaraciones sobre el estado de las negociaciones con Irán, que concluyeron el domingo sin un acuerdo formal tras más de 20 horas de diálogo.
El presidente ha hecho de su promesa de eliminar los impuestos sobre las propinas uno de los emblemas de su política económica, una iniciativa lanzada en 2024 para ganarse el apoyo de los trabajadores del sector servicios y que en 2025 se tradujo en una deducción fiscal incluida en un amplio paquete aprobado por el Congreso.
Esta medida, ya aplicable a las declaraciones del ejercicio de 2025, reduce parcialmente la carga tributaria sobre las propinas de ocupaciones que dependen en gran medida de estos ingresos, aunque los especialistas recuerdan que no supone una exención total ni permanente, sino un alivio temporal y limitado en función del nivel de renta.
Trump tiene previsto este jueves una visita a Las Vegas para hablar de esta medida.
Archivado como: Trump pide McDonald’s
Con información de EFE


